
1816
el método mat
“La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo”.
Dylan Thomas
¿En qué momento dejamos de jugar?
¿Cuándo decidimos tomarnos la vida tan en serio?
El juego es mi credo. No creo que exista nada más presente que un niño cuando juega.
Mi espacio de trabajo está rodeado por varias fotos de cuando yo era niño. Cuando, como adulto, tengo dudas, miro esas fotos y recuerdo quién soy. Creo que, si tuviésemos como adultos la presencia y el compromiso que teníamos de niños cuando jugábamos, cumpliríamos todos nuestros sueños. El niño, cuando juega, es absolutamente responsable de lo que hace y de sus resultados; no necesita días de descanso, pues hace en ese momento lo que más quiere en la vida, y lo quiere todos los días; e incluso si hay dolor, como cuando nos dolían las rodillas luego de pasar horas jugando en el suelo, sabe que ese dolor es parte del juego.
El Método Mat es un juego. Está basado, muy libremente, en la carta El Loco, del tarot, que también es, antes que cualquier otra cosa, un juego.
Es un método sencillo. Más que un método, es una filosofía de vida. No hay que complicarlo. No pienses que es cosa seria. Es un juego, y en la medida en que lo siga siendo, será también una excelente herramienta para tomar de la mano a tu niño interior…
Y devolverle la libertad.

Este soy yo.
Leer y escribir fue siempre el mejor de todos los juegos. En casa había muchos libros, y ninguno escapó a mi curiosidad; ni siquiera el diccionario, ni los manuales de ortografía y gramática. Todo lo devoraba por el gusto de hacerlo. También escribía cuentos, desde muy pequeño, y los leía al jardinero. Él escuchaba mis relatos mientras desyerbaba el jardín.
Hay dos grandes claves para, de adultos, recordar nuestra esencia: lo que nos hacía felices cuando éramos niños, y lo que decíamos que haríamos cuando fuésemos grandes. Yo decía que sería arqueólogo. Más tarde, con doce años, tomé la decisión de dedicarme profesionalmente a la escritura, y no pasé ni de cerca por la carrera de arqueología… Sin embargo, no puedo negar que esas dos cosas sostienen mi vocación. Uso la escritura para hurgar y escarbar en los rincones más profundos; y, por cierto, amo desenterrar hechos del pasado y jugar con ellos en mis libros.
Dicen que son necesarias tres cosas, como mínimo, para sostener algo. La búsqueda espiritual es la tercera pata que sostiene mi taburete. Todo empezó a los seis años, cuando fuimos invitados a una misa espontánea en una playa escondida, donde acampábamos. Bosque adentro, unos cuantos frailes acampaban también. Fue una experiencia impresionante en torno a una simple hogaza de pan. Desde entonces esa búsqueda me ha llevado a través de un hermoso e indescifrable laberinto, en cuyos pasadizos voy encontrando distintas maneras, ¡incluso contradictorias, como la astrología y el tarot!, de preguntar lo mismo.
¿La respuesta…?
No tengo prisa por encontrarla. Preguntar es caminar, y ese camino es impredecible, como la línea curva que da forma al signo de interrogación. La respuesta será el punto final donde aterriza ese camino.
Ya llegaremos. Por lo pronto, preguntar es el juego.
Escritor, arqueólogo, buscador espiritual. Son, desde niño, mis tres amores, y como dijo Dylan Thomas, “la pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo”. Sigue siendo un juego, y por eso le pongo todo el corazón. No tenemos capacidad para tomarnos en serio las cosas serias; pero sí lo podemos hacer con los juegos que jugamos. Aún las personas que menos saben enfocarse en la vida, cuando juegan, realmente se enfocan y, muchas veces, ganan.
¡Si entendiéramos que la vida es un juego! Dejaríamos de perder tanto tiempo aprendiendo de memoria las reglas, y nos meteríamos de lleno en el tablero.
Esas son las tres cosas que sostienen mi juego. Mi taburete.
¿Cuál es tu taburete?

Andrés Marote Trejos
Escritor.
Coach/mentor de escritura.
Creador del programa Un lenguaje para el alma: escritura, astrología y tarot como herramientas de autoconocimiento y crecimiento personal.
Creador de El Método Mat (sistema creativo inspirado en la carta El loco, del tarot).
Autor de Bala perdida (Guayaba Ediciones, 2019) y 1816. Una novela gótica (Libros Indie, 2022).
Co-autor de 15 miradas a la libertad (Almuzara, 2022), Amor en un lenguaje diferente (Libros Indie, 2022), Microcosmos. 58 relatos de vida, amor y muerte (Posidonia, 2024) y Diálogos con escritores (Avant Editorial, 2024).

Si te gustan las preguntas sin respuesta y los caminos sin mapa, esto es para ti. No prometo certezas, solo caos. No esperes boletines ordenados ni recetas probadas. Escribo cuando algo explota en mi laboratorio: tarot, escritura, astrología, IA… Nunca sé qué saldrá. Aquí no hay dogmas, solo pruebas, errores y hallazgos inesperados. Que sea raro y fascinante, ¡eso es todo lo que quiero!
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